Se dice que cuando Juan Martínez Montañes hizo el Señor de Pasión no dio crédito lo que había esculpido con sus manos. Martínez Montañes se quedó toda la noche a solas contemplando la sagarda imagen, también como si hubieran tenido una conversación. La cabeza del Señor de Pasión nos asombra por su gran expresión. Nobleza y mansedumbre también se le pueden expresar con calificativos al rosto del nazareno. Sus yemas de sus dedos apenas rozan el madero. Su cuerpo describe una suave curvatura, la cabeza inclinada hacia el lado derecho. Recae el peso del nazareno sobre su pierna y pie izquierdo flexionando la rodilla, por su parte el pie derecho se apoya sobre el primer dedo, dando la impresión de que el nazareno anda. El Señor de Pasión que es para estudiarlo al igual que el Gran Poder por los médicos por que son buenas anatomías. ¿Fue consciente Martínez Montañez de la gran proeza que hizo con el Señor de Pasión?. Cada Jueves Santo que sale el Señor de Pasión la tarde muere dando su luz oscurecida para que el, y su escultor que está en la Plaza del Salvador se encuentren, y diga aquí está el hijo de Dios, con quien no tuve conciencia de que lo hice a semejanza de Dios, por que se da testimonio de que el Señor nos da Pasión. Y así se hizo, Sevilla lleva en penitencia Pasíon, por que eso es por lo que pasó el hijo de Dios. El arzobispo de Sevilla D. Antonio Despuig y Dameto, aquien le rezaba al Señor de Pasión, hizo el comentario y sorpresa de quienes le acompañaban en la Semana Santa:''Le noto un defecto...''a lo que concluyó rotundo: ''...le falta respirar''.

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